viernes, 27 de agosto de 2010

¿DONDE ESTAN LOS VOTANTES?

Verdaderamente, han desaparecido. Fuimos muchos los que votamos y fuimos muchos los que nos desilusionamos. Fuimos muchos los que deseábamos un cambio, ya que era necesario, pero un cambio para bien y no para peor. Fuimos muchos los que estábamos un poco hartos de las mismas caras, de momentos tensos y prepotencias enfundadas en buenas sonrisas y buenas palmaditas en la espalda. Fuimos muchos lo que deseábamos poder movernos por nuestra hermandad sin problemas. Fuimos muchos los que nos equivocamos.

Dice el refrán que rectificar es de sabios y muchas veces pienso que alguien debería de darnos una disculpa.

De todos modos, sabíamos que nos arriesgábamos, pero no había otra. Queríamos el cambio y necesitábamos el cambio, pero el cambio no ha llegado.

No ha llegado eso que todos los hermanos queremos y necesitamos: La tranquilidad, el trabajo bien hecho, la transparencia, el bienestar, los proyectos, las convivencias, ….. en fin, todo.

Pero también es verdad que no ha llegado porque los que queríamos el cambio, lo queríamos sin mojarnos, sin hacer nada, sin poner nada, ni acercarnos al problema. Queríamos que NOS HICIERAN EL CAMBIO, sin mojarnos.

Y si a todos esos que queríamos el cambio les sumamos a todos aquellos que no quedaron conformes con el cambio, pués apaga y vámonos.

Creo que todos somos en parte, un poco culpables de la situación. Cuando oigo a hermanos que no están de acuerdo con la situación actual, en parte, estoy de acuerdo con ellos pero como siempre he dicho, tenemos que arrimar el hombro todos y no solo aquellos que firmaron para un tiempo de gestión. La hermandad es de todos, y no de unos cuantos. Hay que enseñar y decir de vez en cuando que cuando a alguien le toca gestionarla, le toca por que ha querido, pero que la hermandad es tan mía como suya y no se puede convertir todo en un cortijo de corte exigente donde las reglas las pone el de turno. LA HERMANDAD ES DE TODOS Y TODOS TENEMOS DERECHO A DISFRUTARLA.

Como dicen por ahí… ¡¡¡EL BARCO SE HUNDE!!!. Pues vamos a remar todos, sin distinción, hacia un mismo camino y vamos a poner este barco otra vez en el camino del que nunca debió salirse, ESTÉ QUIEN ESTÉ.

viernes, 20 de agosto de 2010

SI DIOS QUIERE, MI HIJO SERÁ COSTALERO

Hace ya tres años y medio largos que un Ángel llego a mi vida. Un pequeño niño que llevó a una familia completa a tener la felicidad más grande que se pueda conseguir.

Esperando el gran momento de cargar
Ese niño está creciendo fuerte y sano (gracias a Dios) pero mi alegría plena llegó cuando un “grandullón” de mi cuadrilla de misterio que echo de menos, me hizo uno de los mejores regalos que a un padre y costalero se le puede hacer: Regalar a tu hijo su primera molía de parte de toda la cuadrilla.

Ese momento no lo olvidaré jamás y fue el principio de lo me gustaría fuera el inicio de una historia de costalería plena.

Con el tiempo que tiene, ha hecho vivir a muchos experiencias impresionantes que no hacen sino confirmar que el ser costalero tiene que salir de tus adentros y por supuesto, también tiene que ser inculcado por su padre.

He comprobado con los años que las nuevas promesas de la costalería están muy preparadas y muy concienciadas para realizar un buen trabajo y conseguir que todo el grupo aprenda a trabajar en condiciones. No son esos costaleros que se metían en el paso hace años para levantarlo y no saber cuando se salían. Eran otros tiempos.

Pero lo importante es que, este año, cuando mi hijo fue a la guardería, tenían preparada una fiesta-celebración de la Semana Santa, con sus pasos y todo. Él se pidió ser costalero, costalero de Misterio y aunque el paso de la guardería no se parecía mucho al de papá, ese era el que quería cargar. Por supuesto, se fue a la guardería con su molía, aquella que le regalaron y que ha paseado por medio jerez viendo entrenamientos por todos los barrios.

Simplemente pienso y me encantaría que mi hijo fuese COSTALERO, pero un costalero constante, como su padre; un costalero humilde, pero trabajador y un costalero que quiera aprender el oficio de los mejores y no quedarse en la antigüedad y el trabajo sólo de corazón.

Ojala mis ojos puedan llegar a ver todo este sueño que por diferentes motivos han impedido muchos de los que antes eran costaleros de verdad.



jueves, 19 de agosto de 2010

¿ME PRESENTO A HERMANO MAYOR?

Son muchas las veces las que pienso que pasaría si me presentara a Hermano Mayor de mi Hermandad. ¿Podría con las obligaciones del Cargo?. Yo creo que sí.

Hace tiempo, un hermano que desgraciadamente ya no está entre nosotros me comentó que para ser Hermano Mayor se necesitaban varios requisitos:

- El primero de ellos tener más de 45 años porque supuestamente, tu vida ya está encarrilada, tu hijos ya están mayorcitos y tu tiempo es más amplio para poder dedicarte a las actividades propias de la Hermandad. Tu visión de la Hermandad cambia con los años.

- El segundo, vinculado con la edad, es tener experiencia de vida y hermandad. La juventud te dá un ímpetu que puede provocar que te equivoques en decisiones pensadas en caliente y eso puede afectar a mucha gente sin desearlo.

- La tercera y no menos importante, tener claro que vas a dedicar 24 horas al día, 365 días al año en pensar, buscar, preparar, sanear, innovar, ..... en tu Hermandad.

Pienso que un verdadero programa para ser Hermano Mayor sería, en primer lugar y el más difícil, HACER HERMANDAD, ya que en la actualidad, todo se ha convertido prácticamente en política y los hermanos no piensan que deben de estar todos unidos, en lo bueno y en lo malo.

Desgraciadamente, en el mundo de las hermandades todo se mueve por gustos, y por tanto, es muy difícil hacer felices a todos. Siempre habrá detractores que intenten dejarte en evidencia y que no estén a favor de tus decisiones, pero siempre hay que ser consecuente e intentar atender a todos aquellos hermanos que no estén contigo, intentando, dentro de un consenso, que aunque no estén de acuerdo, vean que no existe otra posibilidad o decisión.

En fin, pensando y soñando escribiendo estas líneas, despierto y llego a la determinación que mi día no ha llegado aún. Que todavía me queda recorrido para poder llegar algún día a ser Hermano Mayor de mi Hermandad. Que mi trabajo en la Hermandad debe ser el de apoyo a los que se fueron, a los que están y a los que vendrán, sin mirar colores, personas o decisiones. Que se puede ayudar en todo lo que se pueda, realizando un valioso trabajo que hoy en día, no todos los hermanos de la hermandad realizan y ese problema es uno de los más agudos. Y por supuesto, estoy convencido que mi esfuerzo y trabajo actual debe ser y será cuidar de mi familia, de mi mujer, de mi hijo y conseguir esas metas que todos nos proponemos.

Una vez conseguido mi objetivo, quizás cumpla con los requisitos que aquel hermano me transmitió y me plantee el coger las riendas de mi Hermandad, esa Hermandad que un día fue referente en todo Jerez y que hoy en día necesita una cura de humildad, sentido común y trabajo.

viernes, 13 de agosto de 2010

RECUERDOS DEL DOMINGO DE RESURRECCIÓN 2010

Tan hermosa como siempre gracias a nuestros vestidores



Siempre quedará en mi recuerdo
Mi buen amigo FEFO me ha mandado unas fotos que no hacen sino traerme excelentes recuerdos de ese Domingo Especial de Resurrección donde nuestros titulares volvieron a su templo, a Santa Ana desde la Catedral. Son momentos únicos que tengo y debo compartir con todos.
De blanco, que maravilla



El Lunes Santo llovió,
quedando todo en silencio
y esperando llegar el momento
de volver a Santa Ana con alegría
ese precioso día de Domingo de Resurrección 

miércoles, 11 de agosto de 2010

COMO HACER TU PROPIO PASO DE LA SANTA CENA DE JEREZ - I

Para todos aquellos que os pueda gustar la Semana Santa y las manualidades, empiezo aquí una pequeña historia de como voy realizando el paso de la Santa Cena de Jerez. ¡¡¡No vale copiar!!!. En este primer capítulo aparece el canasto del paso, que poco a poco irá tomando formas y volúmenes hasta ver el resultado final.


Todo va tomando forma
Dando una capa protectora

Seguiremos en otros capítulos, según se avance en el trabajo

UNA HERMANDAD DE VERDAD


A veces pienso en aquella hermandad que afortunadamente conocí en los años 80. Era un grupo de personas que intentaban hacer las cosas todo lo bien que podían y cualquier pequeño triunfo ante las adversidades se convertían en una fiesta para todos.

Hoy en día, todo eso se ha ido al traste. Han llegado las venganzas personales que muchos de los llamados "hermanos" se han ido guardando durante tiempo atrás. El dinero ha corrompido todo. El poder también y por supuesto, el aparecer y aparentar.

Recuerdo que durante aquellos años, todos nos afanábamos por trabajar: pero por trabajar de verdad. Recuerdo a muchos que desgraciadamente hoy no están con nosotros por las "puñeteras" disputas personales.

A mi, en su momento, me hicieron mucho daño en mi querida hermandad. Tanto que provocaron que me planteara el irme para siempre de ella. Pero al final, analizando en profundidad, mi fé ha superado todo eso. Yo estoy en la hermandad porque quiero, porque me apetece, porque le tengo mucha fé a mis titulares, porque me siento bien en ella, porque he encontrado muy buenos amigos y he decidido desde hace mucho tiempo atrás, que cuando vea algún problema o discrepancia, no voy a entrar en el tema.

Parece mentira en lo que se ha convertido. Entiendo muy bien que los tiempos han cambiado y que hoy en día existen otros muchos focos de entretenimiento que han desplazado la vivencia, convivencia y hermanamiento que existía en la hermandad.

Me encantaría que hicieramos todos la prueba de arrimar el hombro, dejar que los que tengan que equivocarse, se equivoquen (los hermanos sabrán lo que tienen que hacer en un futuro en las elecciones) y colocar a nuestra hermandad en el sitio que le corresponde y conseguir, al menos, llevarnos bien entre todos.

Ojala vuelva aquella Hermandad de Verdad que conocí, con personas que sepan ser humildes y luchen por todo aquello que nuestros mayores sacaron para delante sin prácticamente nada pero con mucha ilusión.

lunes, 9 de agosto de 2010

EL FIN DE LAS VACACIONES VERANIEGAS

Ya llegó el fin de las vacaciones de verano. Aquellas que uno anhela durante todo el invierno y primavera y que se van como si de ellas no se hubiera disfrutado. Han sido dias de gran felicidad al lado de mi mujer y de mi hijo, de los cuales, no puedo disfrutar a diario debido a mi horario laboral.

Cuando se habla de felicidad, creo que debe ser la sensación que he vivido durante estos días, ya que he recibido el enorme cariño y amor que mi hijo pequeño me tiene. No se ha separado de mi y me ha dado fuerzas para continuar este dificil camino "de los adultos".

¿Quién pudiera ser pequeño otra vez y tener esa inocencia contenida, ese deseo de conocer insaciable, esa fuerza del amor sin nada a cambio....?.

En fin, lo dicho, las vacaciones se han terminado y empieza un nuevo sueño de las próximas que serán, por supuesto, con mi mujer, mi pequeño y.... si Dios quiere, una nueva incorporación a la familia.