viernes, 20 de agosto de 2010

SI DIOS QUIERE, MI HIJO SERÁ COSTALERO

Hace ya tres años y medio largos que un Ángel llego a mi vida. Un pequeño niño que llevó a una familia completa a tener la felicidad más grande que se pueda conseguir.

Esperando el gran momento de cargar
Ese niño está creciendo fuerte y sano (gracias a Dios) pero mi alegría plena llegó cuando un “grandullón” de mi cuadrilla de misterio que echo de menos, me hizo uno de los mejores regalos que a un padre y costalero se le puede hacer: Regalar a tu hijo su primera molía de parte de toda la cuadrilla.

Ese momento no lo olvidaré jamás y fue el principio de lo me gustaría fuera el inicio de una historia de costalería plena.

Con el tiempo que tiene, ha hecho vivir a muchos experiencias impresionantes que no hacen sino confirmar que el ser costalero tiene que salir de tus adentros y por supuesto, también tiene que ser inculcado por su padre.

He comprobado con los años que las nuevas promesas de la costalería están muy preparadas y muy concienciadas para realizar un buen trabajo y conseguir que todo el grupo aprenda a trabajar en condiciones. No son esos costaleros que se metían en el paso hace años para levantarlo y no saber cuando se salían. Eran otros tiempos.

Pero lo importante es que, este año, cuando mi hijo fue a la guardería, tenían preparada una fiesta-celebración de la Semana Santa, con sus pasos y todo. Él se pidió ser costalero, costalero de Misterio y aunque el paso de la guardería no se parecía mucho al de papá, ese era el que quería cargar. Por supuesto, se fue a la guardería con su molía, aquella que le regalaron y que ha paseado por medio jerez viendo entrenamientos por todos los barrios.

Simplemente pienso y me encantaría que mi hijo fuese COSTALERO, pero un costalero constante, como su padre; un costalero humilde, pero trabajador y un costalero que quiera aprender el oficio de los mejores y no quedarse en la antigüedad y el trabajo sólo de corazón.

Ojala mis ojos puedan llegar a ver todo este sueño que por diferentes motivos han impedido muchos de los que antes eran costaleros de verdad.



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