jueves, 5 de mayo de 2011

En dos palabras: Im-presionante

El sábado pasado disfrutamos de una hermosa  convivencia en la Hermandad. Era la tradicional convivencia donde se le entregaban a los nuevos costaleros su "primera" molia, cosa que a algunos no se nos olvidará en la vida ese momento de recibir de manos del capataz, tu primer capataz, tu primera molia como costalero.
Un Hermano recibiendo su primera molía como Costalero de la Candelaria ¡Que orgullo más grande se puede tener!
Pero, aparte, homenajeabamos a dos de nuestros hermanos, a Ortíz Quirós y a Juan Galvín (a los cuales ya escribí un homenaje en este blog) por sus 25 años bajo el palo y también a José Luis Erdozain por sus 30 años de capataz. El grupo de costaleros tuvo a bien encargarme que realizara las placas conmemorativas de dicho evento o, más bien, yo me metí en el "fregao" de realizarlas.
Placa a nuestro Hermano Juan Garvín

Placa a nuestro Hermano José Luis Erdozain

Creo que han gustado, tanto al capataz como a los costaleros, ya que se han realizado con todo el cariño del mundo para personas que se lo merecen de verdad.

Un detalle muy bonito fue ver como el hijo del Rizo recogía su primera molia, mientras su padre rompía a llorar de emoción al ver que su primogénito sigue los pasos dados desde hace años.

Otro momento muy emotivo fué cuando el capataz del paso de misterio, Domingo Gil, llamó a nuestro hermano José Luis Sánchez López (antiguo capataz) para entregar entre los dos la plaza a Ortíz Quirós, ya que casi todo el tiempo que se ha llevado cargando nuestro hermano, lo hizo a las órdenes de José Luis. Todo un detalle.
Dos Capataces juntos en un mismo homenaje a Ortiz Quirós
El grupo de costaleros se portó fenomenal, como siempre, atendiendo a todos en sus consumiciones pero también nos tenemos que acordar de nuestro hermano Carlos, que hizo una gran paella que todos degustamos.
¡¡¡Dame un poquito, que tiene muy buena pinta!!!
Por la parte que a mí me toca, muchas gracias al grupo de costaleros por el regalo que me hicieron (una caja de pinturas y unos pinceles), el cual, utilizaré en mis próximos trabajos y, espero, que alguno de ellos vayan a parar a hermanos nuestra querida Hermandad.
Pedazo de regalo, si señor.
En fín, una convivencia más cargada de detalles emotivos, de vivencias inconfesables y de confraternidad desmedida. Eso es la Candelaria, una gran Hermandad, ..... aunque alguno todavía crea que no.


2 comentarios:

  1. Se me olvidaba, muchas gracias a Carlos Perdigones por las fotos, ya que sin ellas no podría haber montado esta entrada en el blog.

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  2. que arte haciendo cuadros vaya el q se llevo el capataz del palio mejor inposible

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